Sounding o el arte de meterse cosas por la polla

Sounding o el arte de meterse cosas por la polla

jueves, 15 de septiembre de 2016

Hotsound y su "hot sound"


Se hace llamar Hotsound, y el apodo le viene de perlas. Este canadiense, a la hora de definirse a sí mismo, ya lo indica: 

"I am a hot guy who love (...) sound my cock very deep mean VERY deep..."

Efectivamente, a Hotsound le encanta sondarse la polla, pero sobre todo hacerlo profundamente: MUY profundamente. A través de sus vídeos no dudará en mostrarnos su  gusto y su habilidad para llevar a cabo un sounding tan caliente como su mote y folladas de rabo bien extremas. Los dilatadores puede metérselos totalmente dentro del cipote sin problema alguno. Tanta profundidad puede alcanzar que logrará insertarse algo difícil de ver e imitar: el brazo inferior de una percha. ¿No os lo creéis? Comprobadlo vosotros mismos. Os dejo con Hotsound y su sounding tan caliente como profundo.







miércoles, 14 de septiembre de 2016

1, 2, 3


Primero, conseguir un juguete. Segundo: ponerlo en la punta del cipote y empezar a meterlo dentro. Tercero: seguir introduciéndolo sin prisa pero sin pausa mientras se disfruta de una placentera sondada. 1, 2 y 3. Y volver a repetir una, y otra, y otra vez más... ;P




lunes, 12 de septiembre de 2016

Marcando uretra, 3


Meten y meten, mientras marcan y marcan. Bien sea porque el objeto es muy grueso, o porque la pared del cuerpo esponjoso que contiene el conducto uninario es muy fina en la cara posterior del tronco peneano, el caso es que hay maromos que cuando se follan la verga marcan estupendamente el paso del juguete mientras éste va pasando por la uretra. A mí es algo que me pone a mil. ¿Y a vosotros? Si es así también, seguro que el material de hoy os hará babear la boca... y la polla ;)


Si deseáis ver más tíos marcando uretra, no dejéis de visitar la entrega previa de esta serie, cuyo enlace tenéis a continuación:

http://soundingometersecosasporlapolla.blogspot.com.es/2016/01/marcando-uretra-2.html






sábado, 10 de septiembre de 2016

Ángelo aprende a tejer


Ángelo, desde Argentina, ha querido en diversas ocasiones colaborar con el blog y siempre ha terminado sorprendiéndome por dos motivos. Por un lado, por su capacidad de innovar. Por el otro, por la gran habilidad que tiene a la hora de meterse cosas por el cipote. Hoy nuevamente pone el listón bien alto. En la jugada presente hace uso de un útil que encontró por sorpresa, como él mismo comentaba en un email remitido al blog:

"Esta mediodía almorcé en casa de mis padres y para mi sorpresa vi una cosilla que me sorprendió enormemente y me lo traje prestado para un buen sounding. En la semana lo estreno y te envío el video. Seguro te sorprenderá también. No he visto que alguien haya utilizado algo así para cogerse la polla, aunque tal vez no sea así."

El elemento casero con que Ángelo se topó y que convirtió en su juguete uretral era una aguja de tejer crochet, pero de grosor bastante considerable. Ángelo tenía razón cuando decía que tal vez alguien ya lo haya usado con anterioridad para follarse el rabo. En el blog hemos podido ver cómo otros maromos se follaban el rabo haciendo uso de agujas de tejer ganchillo, muy similares o prácticamente idénticas a las de crochet. Pero también estaba en lo cierto este seguidor argentino cuando comentaba que nunca había visto a nadie utilizar uno igual. Y es que el calibre de su aguja es tal que no es fácil dar con alguien que pudiera introducirse semejante objeto dentro de la verga. Ángelo, una vez más, se supera a sí mismo, para sorpresa suya y de los que podemos verle disfrutar mientras se sonda el rabo.

Os dejo con Ángelo y sus habilidades a la hora de "tejer", no sin antes volver a agradecer a este seguidor sus valiosas aportaciones, aprovechando para enviarle un saludo tanto a él como a toda la Argentina ;)



miércoles, 7 de septiembre de 2016

Un poco de historia...; Parte 3


La historia del sounding o uretralismo como práctica masturbatoria o sexual comienza, como decíamos en las dos entregas anteriores, básicamente en la segunda mitad del siglo XX, coincidiendo y en clara relación con la revolución sexual que conoció el mundo occidental entre los años 60 y 70. Pero, también como indicábamos en sendas entradas, el meterse cosas por la polla con el fin de obtener placer es, muy seguramente, tan antiguo como la humanidad. No olvidemos nunca que en el sexo, aunque no lo parezca, hay más cosas de las que creemos y que consideramos novedades que realmente ya están inventadas de mucho tiempo atrás. Pero, si las noticias más lejanas del sounding como método sexual se remontan a tan sólo varias décadas, ¿cómo poder considerar que esta técnica se daba previamente? Podríamos establecer una especie de paralelismo con la propia denominación de historia en sí. Si la historia de la humanidad empieza como tal con la invención de la escritura, no quiere decir esto que la andadura del hombre comience también con ella. Sencillamente antes de la escritura no había datos registrados, pero el ser humano existía y vivía lo que se conoce como prehistoria. En el sounding ocurre exactamente igual: antes de la aparición de manifestaciones culturales que nos muestren el sounding, seguramente la práctica ya se ejercitaba, sólo que no hay datos escritos que nos permitan valorarlo. ¿Cómo poder conocer cómo pudieron ser esas sondadas placenteras de antaño? De la misma manera que podemos escribir la historia antes de la propia aparición de la escritura en sí: a través de los útiles y objetos que nos han llegado a día de hoy.


(A falta de datos y manifestaciones culturales que nos permitan conocer el sounding como práctica masturbatoria antes de la revolución sexual dada en los años 60 del pasado siglo XX, podemos imaginar o valorar esa "prehistoria" del uretralismo a través de la propia historia y características temporales de la rama médica de la urología;
Arriba: manual de uso del dilatador uretral diseñado por Beniqué durante la primera mitad del siglo XIX;
Abajo: cateterización uretral tratada por  el anatomista Jean Baptiste Marc Bourgery e ilustrada por Nicolas Henry Jacob, publicada en el Atlas de Anatomía Humana y Cirugía, compuesto de ocho volúmenes editados a mediados del siglo XIX).


Para poder hablar de esa "prehistoria" del sounding previa a la aparición de las primeras manifestaciones culturales (mayoritariamente pornográficas) donde el uretralismo masculino tiene cabida, lo más acertado sería muy probablemente tomar como base la historia de una práctica estrechamente relacionada y que, frente a la censura que nos ha impedido conocer las prácticas sexuales de atrás, sí que contaría con estudios y de la cual se conservarían elementos materiales que nos permitirían imaginar cómo podría haberse dado, o con qué útiles, esta técnica masturbatoria en otros tiempos. Nos referimos a la inserción de objetos en el pene con fines urológicos o médicos. Introducir un útil por la verga con fines médicos era ya ejercitado en la Edad Antigua. Miles de años atrás se ponía en práctica persiguiendo fundamentalmente los mismos fines que siguen buscándose en la actualidad, sin que se hayan dado grandes variaciones con los siglos: dilatación de uretra, tratamiento de cálculos renales (piedras), chequeo en pro de descubrir enfermedades de transmisión sexual (principalmente la sífilis), vaciado de orina, etc.


(En la pompeyana Casa del Cirujano se descubrieron una serie de útiles médicos elaborados en bronce y hierro que dieron lugar al propio nombre con que se conoce al inmueble en la actualidad, destacando entre los objetos una serie de sondas y catéteres uretrales masculinos cuyo diseño poco difiere del de los actuales).


Posiblemente los datos más antiguos registrados sobre lo que podría considerarse un catéter uretral serían los que encontramos en diversas tablillas mesopotámicas datadas entre el 3.400 y el 1.200 a.C.. A través de las mismas, se hace mención a los tubos de bronce como el mejor método para, tras ser introducidos en la verga, atajar diversas enfermedades de transmisión sexual. Esta misma idea, sólo que con el fin de poder evacuar la orina, se repite en textos médicos indios del 1.000 a.C., apuntando al uso nuevamente de tubos metálicos, fabricados en plata y hierro, o incluso de madera, que previamente habrían de ser untados en mantequilla para poder facilitar su inserción. Sin embargo, los objetos a introducir por el pene conservados más antiguos sean seguramente los que conforman un juego de sondas y catéteres uretrales que, dentro de la conocida como Casa del Cirujano, se encontraron en las ruinas romanas de Pompeya (Italia). El propio nombre dado a la vivienda deriva del hallazgo en ella de una serie de útiles y objetos médicos entre los que podríamos destacar dicha colección de elementos destinados al uso uretral. El material de fabricación sería, como en los casos mesopotámicos e indios, el bronce y el hierro. El diseño presentado por las sondas es prácticamente idéntico al que ofrece hoy en día un dilatador de tipo Hegar, con doble curvatura. No cabe duda que los mismos algún día fueron introducidos dentro del pene de algún romano que así lo necesitara. ¿Pudieran haber sido usados, además de con fines médicos, con la intención de obtener placer? Nunca lo sabremos, pero sí podemos barajar la posibilidad de que en la Antigua Roma, así como en el resto de civilizaciones antiguas donde ya se fabricaban objetos destinados a recorrer la uretra, otros muchos, aunque con otra finalidad inicial, también terminaran convirtiéndose en el juguete favorito de más de uno. El bronce o el hierro eran la base de útiles diarios, pero también el marfil. Si hoy en día encontramos en bolígrafos, lápices o pinceles, entre muchos otros objetos caseros, un juguete uretral, los ciudadanos del Imperio pudieron también pensar en meterse por el cipote elementos a usar en el día a día tales como estiletes metálicos de escritura, agujas de marfil, y muchos otros objetos que finos y alargados, pudieran cumplir con sus fantasías y regalarles momentos de auténtico placer en una sociedad donde las prácticas sexuales eran ampliamente exploradas, practicadas y toleradas.


(En el día a día un ciudadano de la Antigua Roma podía encontrarse con un sinfín de objetos caseros elaborados en metal, hueso o marfil que, por su forma fina y alargada pudieran haberle servido para jugar con su uretra, tales como útiles de costura o elementos usados para tejer, estiletes de escritura, objetos empleados en el acicalamiento o adornos personales; Museo de Conímbriga, Condeixa-a-Nova, Portugal).

Tras la caída de Roma y durante la Edad Media sería fundamentalmente en el mundo musulmán donde se conservasen los conocimientos médicos alcanzados en la Grecia Clásica y Roma Antigua. Principalmente los doctores andalusíes y otomanos, herederos los primeros de la cultura hispano-romana y los segundos de la bizantina, son los que seguirían haciendo uso de sondas uretrales para el tratamiento de diversas enfermedades y males relacionados con la urología, perfeccionando técnicas e intrumentales. El cordobés Albucasis, nacido en Madinat al-Zahra en el año 936 y considerado el padre de la cirugía moderna, recopiló a través de su obra enciclopédica Al-Tasrif no sólo todos los conocimientos heredados del mundo greco-latino y oriental, sino además sus propios descubrimientos e invenciones, sumando más de 200 nuevos instrumentos médicos diseñados por él mismo, entre los que no faltarían nuevos útiles a insertar dentro del pene en pro del tratamiento de males, como podría ser la bautizada como siringa de Albucasis, ideada para cateterizar la vejiga. El propio inventor la describe y habla de su uso, desvelando su creación en plata, en un diseño ligero y hueco en cuyo interior sería colocado un hilo de lana. Dando suma importancia a la lubricación a través de aceite, manteca o clara de huevo, la siringa sería introducida hasta alcanzar la vejiga, retirando entonces el hilo para que así pudiera realizarse el vaciado de orina. Otros catéteres diseñados por el cordobés eran fabricados con cuernos de animal, plumas de ganso, cuero o piel de anguila. Varios siglos más tarde, y basándose posiblemente en la obra magna del andalusí, el otomano Serafeddin Sabuncuoglu, nacido en 1.385 en Amasya (Turquía) redactaría la otra gran obra de la medicina musulmana, titulada Cerrahiyyetu'l-Haniyye, o "Cirugía Imperial". Se considera el primer atlas de medicina ilustrado al acompañar las enseñanzas con ricas miniaturas de vivos colores y amplios detalles, donde podemos ver al médico frente a sus diversos pacientes, entre los que no faltará aquel que, afectado de piedras, debe poner su pene, y más concretamente su uretra, en manos del profesional. Obras que denotan los amplios conocimientos que de la anatomía peneana y uretra masculina existían en el mundo musulman clásico. No dejarían así de introducirse objetos dentro del pene durante el medievo. ¿Podría habérselos metido alguien con fines no médicos?


(Arriba: la siringa del cirujano andalusí Albucasis.
Abajo: ilustración médica otomana medieval encontrada en el Cerrahiyyetu´l-Haniyye, de Serafeddin Sabuncuoglu, donde puede observarse el trabajo de un doctor musulmán mientras sonda el pene de su paciente).


Los conocimientos médicos musulmanes alcanzarían tal valoración que tanto en la Europa cristiana medieval, como en los estados europeos de la Edad Moderna, siguieron tomándose como base en el estudio de la medicina. De los útiles de Albucasis derivarían otros como la jeringa uretral utilizada por los médicos del siglo XVI en sus tratamientos destinados a combatir las por entonces difícilmente curables enfermedades de transmisión sexual, entre las que despuntaba la sífilis. Para controlar la misma, solían hacerse chequeos médicos entre soldados y marineros, habituados a los servicios ofrecidos por las prostitutas. Una especie de análisis de orina, tomada a través de un catéter introducido por la verga del varón, servía al profesional para poder diagnosticar la enfermedad. Como cura eran empleados líquidos caústicos donde el mercurio tenía gran protagonismo. Haciendo uso de una jeringa, se introducía su vástago o varilla en la uretra, con el fin de irrigar la sustancia en el interior del sistema urinario. Un ejemplo de jeringa uretral fue recuperado de entre los útiles custodiados dentro de la cabina del cirujano del Mary Rose. Siendo el barco favorito de Enrique VIII, la legendaria nave de guerra de la armada inglesa naufragaría en 1.545 llevándose al fondo del mar todos los útiles guardados en él, satisfactoriamente rescatados tras el hallazgo de la nao y recuperación de la misma en 1.982.


(Recuperada la británica nao Mary Rose en 1.982 de los fondos del mar, sería descubierta entre los enseres conservados en la cabina del cirujano del barco una jeringa uretral destinada a la cura de enfermedades de transmisión sexual surgidas entre los componentes de la tripulación).


Varios años después, en 1.996, otra exploración arqueológica submarina rescataría del que fuera barco del pirata Barbanegra un útil bastante similar al del Mary Rose. El Queen Anne´s Revenge se hundiría en 1.718 en las Costas de Carolina del Norte (USA) el mismo día en que Edward Thatch era derrotado y decapitado. Con el navío se irían al fondo del mar una serie de objetos comunes en la vida cotidiana de una tripulación. Una jeringa ideada para la cura de la sífilis se contaba entre ellos. Si la del Mary Rose estaba fabricada en estaño, también metálica era la descubierta entre los restos del barco de Barbanegra. No faltarían otras jeringas similares y contemporáneas a éstas realizadas en hueso o marfil. Clara demostración que sirve para confirmar que durante la Edad Moderna siguió dándose la introducción de útiles dentro de la verga bajo fines médicos. Aun así, tampoco en este caso y sobre esta época podemos saber si se dieron otras inserciones uretrales persiguiendo fines más lúdicos, pero no es difícil imaginar a piratas, marineros o soldados, deseosos de satisfacer sus instintos sexuales en circunstancias donde sólo podrían sosegarse a través de las prácticas homosexuales o la masturbación, curioseando y disfrutando con su uretra.


(Arriba: jeringa uretral hallada entre los restos del Queen Anne´s Revenge: barco del pirata Barbanegra).


(En la Edad Moderna se hizo común en el mundo de la medicina el uso de jeringas uretrales destinadas a la lucha contra las enfermedades de transmisión sexual, elaboradas éstas con materiales metálicos como hierro o estaño -arriba-, o bien hueso o marfil -abajo-).

El Siglo de las Luces y el florecimiento de la ciencia tal y como hoy la entendemos trajo consigo el progreso imparable de la medicina. Atrás irían quedando técnicas primitivas y obsoletas, así como los tratamientos más rituales que reflexivos. La práctica totalidad de las ramas de la ciencia médica sumarían cada vez más aventajados estudios sin que el campo de la urología quedase atrás. En algunos casos, se presentarían técnicas completamente novedosas. En otros, sería el resultado del perfeccionamiento de prácticas previas. La invención de nuevos útiles se hizo habitual, recuperándose en algunos casos modelos antiguos. Claro ejemplo sería la sonda ya usada por los romanos que el cirujano francés Jean Louis Petit volvió a poner de moda a comienzos del siglo XVIII. Serían muchos de estos útiles los precursores directos de los usados actualmente, o en uso hasta hace pocas décadas. Pierre-Jules Béniqué, a comienzos del siglo XIX, diseñó un dilatador metálico uretral que, en diámetro creciente, sería introducido por el pene para dilatar la uretra luchando contra la obstrucción de la misma. Kollmann presentaría sin embargo un único dilatador cuya terminación se abría o ensanchaba manualmente, logrando así la dilatación del conducto sin necesidad de introducir diversas varillas de distintos calibres. Los catéteres metálicos pensados para la evacuación de orina, por otro lado, se perfeccionarían hasta dar paso a los de goma, más higiénicos y de un único uso. Igualmente originarias de entre los siglos XVIII y XIX son técnicas como la cistoscopia y la litotricia. La primera, ideada para poder observar el sistema urogenital a través de un tubo a introducir por el pene, bautizado como cistoscopio. La segunda, sería pensada para eliminar piedras alojadas en los uréteres u otras zonas internas del aparato uninario, llegando a las mismas a través del ureteroscopio. Sendas prácticas, aunque muy modernizadas, siguen vigentes, como en uso sigue estando el tener que introducir un tubo por la uretra para poder llevarlas a cabo. 


(La llegada del Siglo de las Luces trajo consigo un progreso sin par en el mundo de la medicina, mejorando técnicas y presentando nuevos útiles con los que tratar enfermedades y padecimientos relacionados con el sistema uro-genital, tales como los cálculos renales o la estenosis uretral).


 (De entre los útiles diseñados en el siglo XIX para el tratamiento de la estrechez del conducto urinario podríamos destacar el set de dilatadores de Beniqué -arriba-, o el dilatador de Kollmann -abajo).


De los siglos XVIII y XIX se heredarían útiles médicos que han logrado ver con los años no sólo su especialización y modernización, sino además cómo su uso se expande fuera de las fronteras médicas. Dilatadores, catéteres y sondas no sólo mantienen su presencia en consultas y hospitales, sino también en estantes de tiendas eróticas y sex-shops, donde se ofrecen junto a juguetes exclusivamente diseñados para su empleo uretral que, en gran medida, parten ideológicamente de los primeros. Algo que quedaría corroborado con las primeras manifestaciones culturales dedicadas al propio sounding en sí. Los útiles urológicos y el uretralismo irían de la mano desde los comienzos de la historia de esta práctica masturbatoria. Si estuvieron unidos también antaño, en esa "prehistoria" de las folladas de polla, no lo podemos saber. Quizás no lo sepamos nunca con seguridad, aunque podamos imaginarnos y barajar su respuesta positiva, apoyándonos en el hecho irrefutable de que el ser humano siempre ha buscado la obtención de placer sexual en todas sus formas. ¿Sería extraño por tanto imaginarnos a ciudadanos de otras épocas sentirse tentados a introducir algo dentro de su verga?


(Los catéteres uretrales metálicos -arriba- han ido cediendo poco a poco su puesto a los fabricados en goma -abajo-, más prácticos e higiénicos).


(Tanto la cistoscopia como la litotricia aparecen como técnicas médicas entre los siglos XVIII y XIX, persiguiendo la observación más detallada de la uretra, en el primer caso, así como la eliminación de los cálculos renales, o piedras, en el segundo -abajo-).


Ante la falta de una respuesta contundente, siempre nos quedará un dato entre histórico y legendario que puede confirmar nuestras dudas. Se dice que en la Antigua India, a comienzos de nuestra era, era habitual que los príncipes y nobles hindúes lucieran un "penis plug" en su miembro viril. De ser cierto, no sólo fecharíamos la existencia del plug para el pene dos mil años atrás, sino que además sabríamos que muchos siglos antes de nuestro tiempo ya había hombres que gozaban sintiendo cómo un objeto entraba y se mantenía dentro de su verga. Estaríamos ante el dato sobre sounding más antiguo de la historia de la humanidad. Sea o no cierto, antes o después, la historia del uretralismo ya comenzó. Ahora nos toca a nosotros escribir una nueva página. ¿Te quieres sumar a ello?


(Siendo conocido el Kamasutra a nivel mundial, considerado como el mayor tratado clásico que sobre sexualidad se haya escrito, en realidad la aportación india al mundo de la sexualidad y del erotismo va mucho más allá, con manifestaciones artísticas elaboradas a lo largo de los siglos, como el presente relieve datado durante el Imperio Sunga a comienzos de nuestra era, época durante la cual es posible que, en constante búsqueda por el placer sexual, fuese inventado el plug para penes, confirmándose así, en caso de ser cierto, que el sounding o la obtención de satisfacción a través de la uretra es tan antigua como la propia humanidad).

- Un poco de historia...; Parte 1: 

http://soundingometersecosasporlapolla.blogspot.com.es/2014/03/un-poco-de-historia-parte-1.html

http://soundingometersecosasporlapolla.blogspot.com.es/2014/03/un-poco-de-historia-parte-1.html


- Un poco de historia...; Parte 2:

http://soundingometersecosasporlapolla.blogspot.com.es/2014/09/un-poco-de-historia-parte-2.html

http://soundingometersecosasporlapolla.blogspot.com.es/2014/09/un-poco-de-historia-parte-2.html

domingo, 4 de septiembre de 2016

El álbum de Amo Toni


Amo Toni, desde la Argentina, nos confiaba ayer su relación con el mundo del sounding. En su caso es además, y dado su papel como Amo dentro de las sesiones de sumisión que le gusta celebrar, una práctica a realizar más que sobre sí mismo, sobre otros que gustan de sentirse en manos de un maromo que sepa hacerles gozar sin poner impedimentos, aunque eso suponga dejar la uretra en manos ajenas. 

Amo Toni, además de compartir sus experiencias sonderas a través de una "sounding entrevista", así como dejar su email como medio de contacto para todo aquél que quiera escribirle y, sobre todo, vivir una sesión bdsm en Buenos Aires, ha querido compartir con el blog toda una colección de fotos tomadas de sus sumisos mientras están siendo sondados. Una demostración de la gran habilidad de Amo Toni no sólo a la hora de someter a sus esclavos, sino sobre todo de rendir la uretra de los mismos ante sus juguetes. ¿Alguno desearía ser el próximo? ;)

Si deseáis entrar en contacto con Amo Toni, su email es el siguiente:

elohim722@hotmail.com



















sábado, 3 de septiembre de 2016

Sounding entrevista: Amo Toni


A mediados del mes de julio, coincidiendo casualmente con la publicación de una serie de material dedicado a las prácticas de sometimiento y relaciones amo-esclavo donde el sounding tenía cabida, se puso en contacto con el blog un Amo desde la Argentina. Su nombre es Toni, y comentaba lo siguiente:

" (...) practico bdsm desde los 16 años y sounding ya más de 2 años le agarré el gustito, es una de mis prácticas favoritas y encima me la pide un montón, me he sondeado yo mismo y a otros, cada vez me gusta más y más... "

Amo Toni, como le gusta definirse, quería compartir con el blog una serie de imágenes tomadas durante sus sesiones con sus sumisos, así como publicar un contacto por si más maromos de la zona quisieran ponerse en contacto con él. Sin embargo, dada su gran experiencia pensé en algo más: una "sounding entrevista". Amo Toni aceptó encantado y no tardó en confiarnos y relatarnos su experiencia en el mundo de las folladas de polla. Las imágenes de sus esclavos las dejaremos para mañana. Hoy es el turno del amo. De Amo Toni.

¡Mil gracias Amo Toni por tan gran colaboración! Es todo un placer haberte conocido y haber podido contar contigo como colaborador del blog. Espero seguir viéndote por aquí mucho más.

Si deseáis poneros en contacto con Amo Toni, su email lo tenéis a continuación. Se ofrece para contactos relacionados con el mundo del sounding, vende algunos útiles y juguetes uretrales, pero sobre todo celebra sesiones bdsm en Buenos Aires. Si estáis interesados, tomad nota:

elohim722@hotmail.com



SOUNDING ENTREVISTA A...


Nombre / Alias: Amo Toni.
Edad: 44 (nacido en el año 1.972).
Nacionalidad / Lugar de residencia: Venezolano; viviendo en Buenos Aires (Argentina).
Altura:1,76 mts.
Peso: 78 kgs.
Polla (medidas; circuncisión): 19 cms de polla.,circuncidado.
 Orientación sexual: Gay.




P.- En el mundo del sounding masculino, ¿qué es lo que te mola hacer? ¿Sólo mirar, participar sondando a otros, sondarte tu polla y/o dejar que te la sonden?

R.- Mirar, sondando a otros y sondarme son las tres formas que más disfruto, dejarme que me la sonden muy pocas veces ya que tiene que ser alguien con experiencia, cuidadoso y con el que me sienta en confianza con él.


P.- ¿Cómo y cuándo descubriste el mundo del sounding?

R.- Hace dos años con un sumiso que trajo sus sondas de silicona, eso me calentó un montón, nunca imaginé que me gustaría tanto, antes había visto pelis pornos, reconozco me daba un poco de impresión al principio pero después le agarre la mano, a la práctica.


P.- ¿Cómo fue tu primera sondada?

R.- Tranquila, fue con sondas de silicona. Son más suaves y fáciles de usar, pero pensándolo bien fue con los cable de un auricular, jajaja no tenia sondas. Excelente. Lei mucho, busqué en internet el tema, pregunté a amigos que la practican, etc.


P.- ¿Qué objetos has usado para follarte el rabo, y cuáles son tus preferidos?

R.- Dildos, consoladores y dilatadores anales.


P.- ¿Cómo te gusta sondarte la polla, y cuál fue la sondada con que más disfrutaste?

R.- Comencé cuando no tenía sondas metálicas con cables de los auriculares. Por lo general sonda metalica, la que viene al principio delgada y progresivamente va haciéndose gruesa. Al final disfruto un montón.


P.- ¿Prefieres sondarte en solitario, o has practicado sounding con más gente?

R.- En solitario, como sesionando con un sumiso o esclavo, he practicado.


P.- ¿Prefieres sondarte en tu habitación, en algún otro lugar de la casa, o has probado a meterte cosas por la polla en sitios externos a tu domicilio?

R.- Hasta ahora en mi habitación, o la casa de mis sumisos o esclavos.


P.- ¿Cuál es la experiencia sondera más morbosa que has vivido?

R.- Meterle por la uretra mi dedo meñique hasta la primera falange y también doble sonda, jejeje.


P.- ¿Alguna fantasía por cumplir en referencia al sounding?

R.- Sí, siempre hay muchas. Me gustaría mezclar alguna vez sounding, con electro estimulación.


jueves, 1 de septiembre de 2016

Los progresos de Wil, desde Ecuador

El pasado mes de junio se publicaba en el blog una "sounding entrevista" acompañada de una serie de imágenes que un seguidor de la página había querido compartir con el resto de amantes del sounding. Su nombre era Wil, y escribía desde Ecuador. Hoy, os traigo varias fotografías más que este chaval ha querido de nuevo confiarnos a los que gustamos de meternos cosas por la polla, y a través de las cuales podremos apreciar cómo el mismo va progresando en el mundo de las folladas de verga. Wil nos decía, al finalizar al entrevista, que le daba mucho morbo ver cómo otros maromos conseguían meterse un dedo en el cipote. Hoy ya es una realidad. Wil puede decir y mostrar que lo ha logrado, al igual que insertarse dos útiles en el rabo a la vez. Sin lugar a dudas, son excelentes noticias desde aquel rincón del planeta. ¡Sigue así Wil!

Si deseáis leer su "sounding entrevista", encontraréis la misma a través del enlace que figura a continuación:

 http://soundingometersecosasporlapolla.blogspot.com.es/2016/06/sounding-entrevista-wil-desde-ecuador.html





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