Sounding o el arte de meterse cosas por la polla
jueves, 1 de enero de 2026
¡Feliz 2026!
jueves, 27 de febrero de 2025
Pajas entre colegas presenta su primer Curso sobre Sounding
miércoles, 26 de febrero de 2025
Hablemos del sounding: Guía para principiantes, en la web de PeC
“Pero, ¿qué dices? ¿Estás loco?” No sé si habréis oído esto alguna vez. Yo ya me cansé de contar las veces que me lo soltaban. Y es que, cuando comentas a otros tíos que te mola meterte cosas por la polla, es lo que muchos, rápidamente, automáticamente, se lanzan a decir. Al principio era algo que me indignaba. Hoy en día, simplemente, hago como con todos aquellos que igualmente sueltan, cuando de la estimulación anal masculina se trata, que a ellos no les entra por el ano “ni el pelo de una gamba”: pienso, sencillamente, “ellos se lo pierden”.
Si con la estimulación anal masculina siguen dándose muchos prejuicios, con el sounding lo que existe en un gran desconocimiento y una descomunal desinformación. Sin embargo, ambas prácticas responden a una realidad. En el caso de la estimulación anal, al hecho de localizarse el punto G masculino dentro del ano. En el del sounding, a la posibilidad de poder obtener placer masturbatorio a través de la frotación del pene no sólo por su exterior, sino también por su interior.
El sounding, urethral play, o formalmente uretralismo en castellano, es, efectivamente, la obtención de placer sexual a través de la estimulación de la uretra. Puede darse tanto en hombres como en mujeres, si bien nosotros nos vamos a centrar exclusivamente en el sounding peneano. ¿Por qué introducirse objetos dentro del pene para poder obtener placer? Al contrario de lo que la mayoría piensa, el mayor número de terminaciones nerviosas fálicas no se ubican en el glande, ni en el frenillo, ni en cualquier otro punto externo del pene. Éstas se concentran mayoritariamente en las paredes de la uretra. Este hecho anatómico responde a una necesidad corporal: al ser la uretra uno de los conductos que conecta el interior del cuerpo con el mundo exterior, está recubierta de un gran número de terminaciones nerviosas diseñadas para percibir todo lo que pudiera adentrarse por tal canal. Esta enorme sensibilidad es lo que muchos identifican inmediatamente con molestia, o con dolor. Sin embargo, ni tiene por qué ser molesta, ni dolorosa. Por el contrario, el activarla de manera controlada puede llevarnos a disfrutar de un placer intenso que complemente, o incluso supere, al que se obtenga mediante la estimulación del exterior del pene, especialmente si ésta es tan profunda que alcance las paredes de la próstata.
Para poder poner en práctica el sounding se necesita, lógicamente, un objeto que poder insertar dentro del pene. Existen para ello una amplia variedad de elementos diseñados exclusivamente para este fin. Introducir algo por la uretra es una técnica conocida desde antiguo en la medicina. Esos útiles médicos, pensados en un principio para la salud, son perfectamente compatibles con un uso masturbatorio. Podrían conformar un primer grupo, compuesto, a su vez, de dos tipos de elementos. Uno sería el catéter, y el otro el dilatador uretral. El primero serviría originalmente para evacuar la orina de la vejiga. El segundo, para ensanchar el conducto. Los dilatadores uretrales, fabricados con acero quirúrgico, engloban a la par un gran número de diseños, todos ellos, en todo caso, calibrados según la milimetría de su grosor: Dittel, Hegar, Pratt, Van Buren y Rosebud.
Fuera de los útiles de origen médico, un segundo grupo de elementos destinados a ser introducidos dentro de la uretra serían, precisamente, los juguetes uretrales. Tomando como base los dilatadores uretrales médicos, nacería, con el paulatino auge que en los últimos años ha experimentado la estimulación uretral, una amplísima gama de útiles masturbatorios cuyo fin en ser insertados en el pene. La variedad es ingente, si bien podríamos diferenciar dos tendencias, según la longitud del juguete en sí. Los más cortos, o de menos de 10 centímetros de largo, son los nombrados habitualmente como penis plugs. Los que superan esa medición, son los juguetes uretrales propiamente dichos. Los penis plugs están inicialmente pensados para poder ser alojados de continuo en el pene. Su nombre, en realidad, podría traducirse al castellano como “tapón”. Disponen habitualmente para ello de alguna argolla o anillo que permita fijarlos al tronco peneano. Comparten con el resto de juguetes uretrales, por lo demás, la opción de presentar varias formas en su dibujo, ofreciendo a lo largo de su longitud series de perlados, bolas o discos que pretenden, con sus diseños, hacer que la estimulación de las terminaciones nerviosas de la uretra no responda sólo a la inserción del útil en sí, sino que la potencie gracias a esos abultamientos que van a rozar el canal por dentro. Cabe señalar, además, que muchos de estos juguetes uretrales pueden aparecer, además de en acero, en vidrio o silicona, así como ser huecos con la idea, en el caso de los penis plugs, de poder orinar a través de los mismos sin necesidad de extraerlos, o bien de poder eyacular con el penis plug o el juguete uretral íntegro o semiíntregro dentro del miembro viril.
Una rama dentro de los juguetes uretrales la ofrecen los vibradores y los aparatos de electroestimulación. Los primeros, como su nombre indica, aportan un plus estimulatorio en base a la vibración del objeto en sí. Pueden ser, como los juguetes uretrales, de metal o silicona, vibrando su largo a través de un sistema alimentado con batería que se mantiene fuera del pene. Una alternativa es el vibrador en cápsula. Conectada ésta tan sólo por cable al sistema de funcionamiento, su pequeño tamaño y semiindependencia le permite poder ser insertada a una mayor distancia que el vibrador íntegro, permitiéndonos sentir esa vibración, así, a una mayor profundidad, incluso en la próstata. La electroestimulación uretral, por su parte, utiliza el sistema habitual de estimulación mediante el paso de pequeñas corrientes eléctricas por la zona anatómica sobre la que se quiera actuar, dirigida en este caso, a través de un varilla insertada en la uretra, hacia el canal urinario.
Muy diferentes a éstos, por su parte, son los objetos de andar por casa. Lápices, bolígrafos, pinceles, cables de auriculares, destornilladores, glowsticks, chopsticks.... Todo lo que la imaginación y el morbo nos permita visualizar como un objeto apto para ser insertado dentro de la verga. Existe, sin embargo, un amplio debate en cuanto a su uso. Unos opinan que tan sólo se debe practicar sounding con objetos diseñados exclusivamente para esta técnica. Otros, que los útiles de andar por casa son válidos si se usan con extremo cuidado. Si bien, en todo caso, no es correcto recomendarlos, la experiencia nos indica que los objetos caseros pueden ser, para todo el que libremente y bajo advertencia se atreva, un gran aliado para el sounding, siempre que se tengan en cuenta, eso sí, tanto su diseño, compatible con la anatomía uretral, como sus características, debiendo asegurarnos que no se puedan romper, astillar, deshacer, que no sean romos o que puedan clavarse o herir las paredes del canal urinario.
Además del útil con que poder practicar el sounding, resulta muy aconsejable, casi imprescindible, el uso de lubricante. Si bien podemos aprovechar la saliva o el líquido preseminal para poder lubricar con estos fluidos el elemento que nos vamos a insertar, es muy recomendable utilizar un lubricante artificial que nos permita poder embadurnar constantemente el juguete a usar. Una correcta y abundante lubricación no sólo nos facilitará la propia inserción en sí, sino también la frotacción. Una lubricación pobre, escasa o inexistente puede derivar en dolor, posibles heridas o rozaduras internas y, sobre todo, en un gran escozor en las micciones siguientes a la sondada. Los lubricantes sexuales pueden dividirse entre aquéllos con base de agua, y los que tienen una base oleica, incluyéndose en estos últimos los lubricantes de base de silicona. Todos son aptos para el sounding al ser aptos para entrar en contacto con el interior del cuerpo humano, si bien hay que tener en cuenta que los de base acuosa se secan con mucha rapidez, y los lubricantes de silicona pueden corroer los juguetes fabricados con este mismo material. Las restantes sustancias oleosas o aceites corporales son completamente incompatibles con la práctica sondera al poder provocar, muy desaconsejablemente, un desquilibrio en el ph de la uretra. Lo ideal, en todo caso, sería hacer uso de un lubricante que ofreciese propiedades antibacterianas, ya que así, además de lubricar, podríamos desinfectar. Y es que la limpieza y desinfección previa del objeto con el que poder practicar sounding es indispensable. Agua, jabón, geles, alcohol... Una limpieza incorrecta podría acarrearnos un indeseado caso de cistitis o infección urinaria.
Con nuestro juguete limpio, desinfectado y convenientemente lubricado, estamos listos para poder empezar a practicar el sounding. Con calma, siempre con calma. Intentando controlar poco a poco las sensaciones, para que éstas no nos puedan y podamos nosotros, por contra, dirigirlas hacia el placer. Palpando el roce, sintiendo la apertura del canal. Primero el meato. Luego, la fosa navicular. Superada ésta, el resto del canal. Un calibre pequeño es lo más recomendable para iniciarnos, hasta descubrir cuánto nos puede dilatar la uretra. Una vez hechos a la técnica, podemos probar a insertar objetos más gruesos, según nuestras posibilidades anatómicas y gusto. Si bien algunos jugadores prefieren insertar el objeto lo más dentro posible, con el límite natural máximo dispuesto en la vejiga, otros se decantan por la progresiva dilatación o ensanchamiento del canal urinario. En este caso, son tres los factores que entran en juego para lograr introducir el calibre que nos planteamos: la paciencia, la constancia, y la predisposición anatómica/genética. Ir practicando poco a poco, constantemente, intentando aumentar de calibre cuando hemos logrado superar una medida, es lo recomendable, siempre sin prisas, sin forzar, y teniendo presente que nuestra uretra puede, llegados a un punto, no dar más de sí. Podemos también jugar con la inserción de dos dilatadores, o tres. Algunos logran incluso insertarse cuatro, o más. No faltan a los que les puede llegar a entrar incluso el dedo. En estas alternativas juega un papel fundamental algo más que la propia práctica masturbatoria en sí: el morbo y la excitación mental que el sounding genera en muchos de sus practicantes. Al placer aportado por la propia estimulación, se suma aquél derivado del morbo que puede generar observar cómo un objeto va entrando dentro del pene, rozándolo por dentro, marcándose por fuera, hasta llegar, incluso, a desaparecer dentro de nuestra verga, como si el cipote, hambriento, quisiera tragárselo. Está el morbo de sentir que, a través del sounding, nos follamos la polla. Que el meato, o la rajita, es una especie de coño, o una puerta hacia lo más íntimo del hombre, dispuesta para que indaguemos en su interior. Está la opción, incluso, de meter y sacar el objeto repetidamente, con más energia, con más velocidad, como si lo estuviésemos jodiendo de verdad. También podemos quedarlo inserto y masturbarnos, con la sensación de estar pajeándonos una verga empalada.
Si en vez de uno son varios los jugadores, las posibilidades de juego sonderas se multiplican. Podemos sondar y ser sondados. Se puede compartir el útil con que jugamos, hasta, a través de una sondada doble en la que cada uno de los penes es introducido respectivamente por cada uno de los extremos del juguete, las vergas vengan a juntarse, a besarse, mientras un mismo útil está petando, follando, ambas uretras a la vez. Luego está el mundo del BDSM, y el uso del sounding como método con el que poder someter a nuestro esclavo a través de su uretra. El sounding puede usarse, incluso, de manera compatible con las jaulas de castidad, pero eso ya es entrar en un mundo aparte. Por ahora, nos quedamos con el fabuloso arte de meternos cosas por la polla. ¿Estáis dispuestos a descubrirlo?
¡Bienvenidos a él!
domingo, 16 de febrero de 2025
Un espacio para el sounding en PeC (pajasentrecolegas)
Muchos consideran que esta práctica es exclusiva del mundo BDSM. Otros, simplemente, que es una locura. Ni lo uno ni lo otro, y en pajasentrecolegas os lo mostraremos con una única intención: que podáis conocer mejor esta técnica y así, sabiendo de ella, poder usarla a fin de implementar el placer en vuestras masturbaciones, o poder aplicarla como juego en vuestras pajas entre tíos.
Mi relación con el sounding comenzó a la par que mi entrega al onanismo. La curiosidad hizo que con mis primeras pajas probase a introducirme en el pene objetos de andar por casa: lápices, pinceles, cables de los auriculares... Con el tiempo supe que esta técnica tenía un nombre, que había objetos diseñados exclusivamente para ponerla en práctica, y, por supuesto, que no era el único que la ejecutaba. El amplio desconocimiento sobre la misma, la carencia de información y la dispersión del material dedicado a ella por la red, hizo que en 2.011 fundara un blog centrado en exclusividad en el sounding peneano: Sounding o meterse cosas por la polla. Serviría como escaparate, archivo y lugar de encuentro para sonderos. Era, además, el primer espacio en castellano donde se hablaba del tema. Hoy, catorce años más tarde, sigue siendo el único. Gracias a él, sin embargo, muchos lectores y seguidores han podido conocer y aprender más sobre el sounding. Muchos lo han llevado a cabo y se han convertido en auténticos amantes de las folladas de rabo.
Desde mi experiencia personal, y gracias a todo lo aprendido durante mi larga trayectoria con el blog, recalo ahora en pajasentrecolegas deseando poder poner mi grano de arena para que los lectores y seguidores de esta web puedan también ilustrarse sobre el sounding. Que así, de esta manera, todos los que se decidan a probarlo puedan descubrir los placeres que nos aguardan dentro de la verga. Intentaré mostraros la técnica en sí, sus detalles, sus curiosidades. Os traeré material sondero, y estaré siempre abierto a las proposiciones, preguntas y consultas que me queráis hacer, ya sea a través de pajasentrecolegas, de mi cuenta en X (@uretragay94301), o mediante el correo del mismo blog (uretragay@hotmail.com). Seguro que, unidos por nuestras uretras, lo pasamos bien.
miércoles, 1 de enero de 2025
¡Feliz y sondero 2.025!
Con mis mejores deseos de paz, prosperidad, y sondadas por doquier para este nuevo año nuevo que comienza...
¡FELIZ 2.025! HAPPY NEW YEAR!!!
miércoles, 25 de diciembre de 2024
¡Feliz Navidad sondera!
Un año más, desde este espacio en la red, os remito mis más sinceros deseos de felicidad en estos días navideños, esperando que podáis disfrutar del descanso de estos días, de la fraternidad que nos une, y, sobre todo, de todo aquello que nos hace gozar ;)
¡Feliz Navidad! Merry Christmas!
viernes, 5 de enero de 2024
Glans ring
¡Saludos, morbosetes y amantes del sounding! En apenas unas horas estarán los Magos de Oriente repartiendo regalos e ilusión por todos los hogares, en la que, al menos en España, es la noche más mágica del año. Una ocasión magnífica para pedirle a los Reyes aquel juguete que más ganas tenéis de poder disfrutar, y como es también habitual en el blog, una buena oportunidad para presentaros algún novedoso artículo que podéis meter en el último momento en vuestra lista de deseos para sus Majestades, o apuntarlo para solicitárselo en años sucesivos. Concretamente os hablaré hoy del llamado "glans ring", o lo que en castellano sería un "anillo para el glande".
Un glans ring es, como su propio nombre indica, un aro diseñado para ser colocado bajo el glande. A simple vista, la primera funcionalidad apreciada en el mismo sería la decorativa, ornamentando, al igual que ocurre con el piercing genital, el pene, sin necesidad por el contrario de tener que someterlo a una perforación y pudiéndonoslo poner o quitar al gusto sin que el falo haya tenido que sufrir ninguna alteración en su anatomía. Sin embargo, el glans ring posee muchas funciones más. De hecho, no es su cometido ornamental el destino principal hacia el que va encaminado este artículo. En realidad, tras este aro considerado como juguete sexual, lo que podemos encontrar es un aliado perfecto a la hora de prolongar la erección, postergar la eyaculación, y aumentar el placer tanto propio como del compañero o compañera de juegos. En los dos primeros casos, gracias al incremento y sustentación del flujo de sangre en el glande ejercido mediante la compresión del pene por tal aro al entrar éste en estado erecto. En el último, mediante la fricción extra que puede provocar tanto a su dueño mientras copula, como a sus compañeros mientras son con un pene con glans ring penetrados. Un placer que para el que lo porta puede darse también durante la masturbación, y provenir inclusive no sólo a través del roce, sino además gracias a la tensión generada en el pene, y particularmente en el glande, a través de la sangre acumulada en el mismo. El morbo de llevarlo colocado, por supuesto, también cuenta.
Aunque pueden darse glans rings de diversos materiales, es aquél realizado en silicona (arriba) el más recomendado. Hay que tener fundamentalmente en cuenta el hecho de que al entrar el pene en erección su grosor aumenta, por lo que el aro que vamos a colocarnos bajo el glande no sólo debe ser apto para poder ponerse en estado de flacidez, quedar fijado y ejercer cierta tensión una vez que el pene esté erecto, sino también poderse extraer en cualquier momento si así fuese necesario. La flexibilidad de la silicona permite todas estas opciones a la vez. Sin embargo, es el glans ring de acero quirúrgico el que más juego da a la hora de presentar diversos diseños que ofrezcan a su vez múltiples alternativas frente a la simpleza del anillo de silicona.
Si bien hay glans ring de acero basados sencillamente en un anillo cerrado de tal material (arriba), son muy populares aquéllos que, aunque herméticos, contienen un elemento unido al aro, colocado en torno al mismo, habitualmente una esfera o bola destinada a la estimulación de la zona peneana donde ésta quede fijada, ya sea el frenillo si se ubica sobre él, o la corona del glande si por el contrario queda colocado bajo ésta.
El glans ring de acero más común, sin embargo, es aquél abierto en cuyos extremos han quedado inscritos dos perlas del mismo material que el anillo. La función de tales esferas es, como en el caso anterior, la de estimulación, permitiendo a su vez el hecho de ofrecerse el aro abierto una mayor facilidad de extracción del ring, incluso durante el estado de erección. En todo caso, existe también aquel modelo donde el aro puede abrirse y cerrarse, ajustándose a la par a las medidas del falo en cuestión, sin olvidar algunos anillos alternativos diseñados en cuero y a modo de cinturón que, como éstos, se disponen en torno al pene haciendo uso de una sencilla hebilla.









































